Conservación de archivos fotográficos: Sobre la fotografía

por | septiembre 13, 2018

1.1 / Sobre la Fotografía

Es un medio que ha sido utilizado de forma universal. Ello implica que su custodia compete a comunidades culturales, economías, recursos humanos y parámetros climatológicos muy divergentes.

En sus inicios fue una práctica llevada a cabo por profesionales formados en las necesidades de la técnica, pero cuando la industria puso en el mercado materiales de toma y copia ya fotosensibilizados, su uso se popularizó. El corpus compuesto por la fotografía de aficionado supera de manera geométrica al producido por el colectivo de profesionales. La custodia ejercida por los fotógrafos es diferente a la que otorga a sus registros la memoria familiar.

Pese a su juventud la fotografía ha producido miles de millones de registros llevados a cabo en una sorprendente variedad de procesos, formatos y sistemas de protección, que abarcan desde la imagen única de los procedimientos directos de cámara a los que producen multiples copias del mismo registro desde una matriz negativa o positiva.

Una fotografía requiere de la presencia de un soporte y de una imagen final; frecuentemente esta estructura primaria se completa con la presencia de aglutinantes, soportes secundarios, elementos aportados, técnicas de fotoacabado, intervenciones de autor, elementos ornamentales, etc. que determinan la identidad del proceso, su segmento cronológico, localización espacial o su contribución plástica. Esta complejidad morfológica, característica del medio fotográfico, debe ser tenida en consideración a la hora de establecer su tratamiento documental, los límites de su uso y acceso, los protocolos de restauración o la logística que implica su explotación cultural. una fotografía no es solo su información fotográfica.

La complejidad de las estructuras morfológicas ha superado la capacidad de expertización llevada a cabo desde los parámetros de la historia del arte. La información icónica que porta una fotografía no siempre es coincidente con el original fotográfico en sí. La aparente facilidad con que un registro fotográfico puede ser falsificado exige que la expertización sea llevada a cabo desde la ciencia. Desafortunadamente, el requerido nivel de “connoisseur” dista todavía de estar establecido con las requeridas garantías.

Con frecuencia se tiende a confundir la legibilidad de un artefacto con su permanencia. Un alarmante corpus de originales presentan la suficiente reserva de imagen final requerida para la adecuada lectura de su información icónica, pero fuera de la cantidad exigida para garantizar su permanencia; no todos los originales pueden ser exhibidos.

El límite de exhibición de una fotografía es aquel en que una sola parte de cuantas componen su estructura morfológica sufre un cambio cualitativo que pone en riesgo la integridad global del artefacto, no solo el índice de su reserva de imagen final.

https://www.sedic.es/wp-content/uploads/2016/01/conservacion-arch.-fotograficos.pdf

Asociación Española de Documentación e Información
Autor: Ángel María Fuentes de Cía

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